
Dudas de las comunidades de Gipuzkoa sobre su ascensor
Estas son las preguntas que se repiten en las juntas guipuzcoanas, respondidas sin cifras cerradas, porque nadie puede darlas sin ver el portal. La primera es la de siempre: cuántos vecinos hacen falta para aprobarlo.
Si lo tuyo no está aquí, en contacto puedes plantearlo con los datos del edificio, que es como se contesta bien.
¿Cuántos vecinos tienen que estar de acuerdo para poner un ascensor?
Lo fija el artículo 17.2 de la LPH y son dos cuentas simultáneas: cabezas y cuotas. En un portal guipuzcoano el nudo suele estar en los bajos comerciales, y con un matiz propio de aquí.
Un local con puerta a la calle no usa la escalera, y su título constitutivo puede eximirle de esos gastos; pero la obra que baja la parada al nivel de la acera toca el vestíbulo, el zaguán y a veces la propia entrada del edificio, que sí es de todos.
Conviene leer la cláusula palabra por palabra antes de la junta y aclarar si la exención habla de escalera, de ascensor o de elementos comunes en general. De esa lectura sale el reparto, y de ahí sale la mitad de las discusiones.
¿Cuál es la mejor marca de ascensores?
Antes que la marca, lee la garantía. Cada fabricante cubre cosas distintas y durante plazos distintos: el equipo mecánico, el cuadro de maniobra, la puerta automática y la instalación no suelen ir bajo la misma cobertura.
Pregunta qué pasa si la avería la provoca la humedad, que en un fondo de valle guipuzcoano no es un supuesto raro, y si la garantía sigue viva cuando el mantenimiento lo lleva otra empresa. Pide también el plazo de disponibilidad de repuestos, que es lo que decide si dentro de quince años tu ascensor se repara o se sustituye.
Con esa letra pequeña delante, la elección se vuelve fácil y ya no depende del logotipo.
¿Qué IVA se paga en la instalación de un ascensor?
El artículo 91.Uno.2.10º de la Ley 37/1992 pone tres condiciones para el 10 %, y una comunidad guipuzcoana cumple dos sin esfuerzo. La primera, ser comunidad de propietarios de vivienda particular: cumplida. La segunda, que la construcción terminase al menos dos años antes; con una antigüedad media de 53 años en el parque donostiarra, también.
La tercera es la que rompe la cuenta: los materiales no pueden pasar del 40 % de la base, y el aparato cuenta como material. En una instalación completa se lleva la mayor parte, así que la operación entera tributa al 21 % y no se puede repartir la factura entre dos tipos. Lo dejó dicho la consulta vinculante V2910-18.
Si lo que se hace es adecuar o reparar el que ya está, la cuenta cambia y el 10 % vuelve a ser posible.
¿Cuánto suele costar instalar un ascensor?
El importe crece con las paradas, pero no en línea recta. Pasar de tres a cuatro añade guías, cableado, una puerta más y un embarque más, y eso tiene un precio bastante previsible.
Lo que no es previsible es la parada de abajo: llevar el ascensor hasta el nivel de la acera puede costar más que las dos plantas superiores juntas, porque obliga a excavar foso donde ya no queda altura, a rehacer el vestíbulo o a sacrificar el primer tramo de escalera.
En muchos bloques de Errenteria, Hernani o Eibar el proyecto barato es el que muere en el entresuelo, y el que sirve de verdad es el que baja. Por eso conviene pedir las dos versiones presupuestadas por separado.
¿Qué precio tiene un ascensor nuevo?
Cambia según la máquina, y en Gipuzkoa la máquina la elige el foso. El hidráulico es fiable y barato de instalar hasta cinco o seis paradas, pero necesita un foso de cierta profundidad y una central: si bajo el portal no hay dónde excavar, queda descartado de entrada.
El eléctrico de tracción sin cuarto de máquinas se lleva el espacio de la cubierta y trabaja con fosos más contenidos, que es la razón de que se haya vuelto habitual en los bloques de valle.
Y cuando ni siquiera eso entra, existen equipos de foso reducido y plataformas verticales de recorrido corto, más caros por metro pero capaces de arrancar casi a ras de suelo. Elegir la máquina sin haber medido el foso disponible es elegir a ciegas.
¿Cuándo entra en vigor la nueva ley de ascensores?
El Real Decreto 355/2024 rige desde el 1 de julio de 2024 y trae, entre otras cosas, una revisión oficial cada cuatro años que alcanza a las fincas grandes: las que superan la veintena de viviendas y las que dan servicio por encima de cuatro alturas.
Merece la pena mirar esos dos números con el edificio delante, porque en Donostia una parte grande del parque entra por la segunda vía sin llegar a la primera: bloques de cinco y seis alturas con pocas viviendas por planta.
La inspección la encarga la comunidad y la hace un organismo de control autorizado, y lo que devuelve es una lista de defectos con plazo. Tenerla antes de decidir una modernización ahorra pagar dos veces por la misma parada de servicio.
¿Cuánto cuesta cambiar un ascensor viejo por uno nuevo?
Separa la factura en obligatorio y voluntario, porque solo lo segundo se negocia. Obligatorio es lo que la norma reclama en cuanto se toca el aparato: que la cabina cierre, que pare a ras del rellano, que haya luz si se va el suministro, que el teléfono de socorro esté siempre atendido y que foso y hueco lleven sus resguardos.
Voluntario es todo lo demás, y ahí está lo que más ilusión hace: cabina más ancha, acabados, puertas automáticas en todos los rellanos. Ojo con una confusión muy repetida en Gipuzkoa: bajar la parada al nivel de la calle es mejora, no adecuación.
Ninguna norma obliga a llegar a la acera en un edificio existente, así que esa partida se vota aparte y se paga aparte, aunque sea la que de verdad cambia la vida de quien vive allí.
¿Qué dice la ley sobre la instalación de ascensores en comunidades de propietarios?
Manda el artículo 10.1.b de la LPH: cuando lo solicita quien pasa de los setenta, quien tiene una discapacidad o quien convive o trabaja con esa persona en el inmueble, la obra de accesibilidad se vuelve obligatoria y la junta ya no tiene que aprobarla.
Existe un tope económico: por encima de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes solo resulta exigible si hay ayudas públicas que cubran ese exceso. Ese matiz importa mucho en portales de Donostia con muchos peldaños de acceso, porque la parte cara suele ser justo la de abajo.
Ahí es donde entra la línea de accesibilidad de Donostiako Etxegintza, que subvenciona el 20 % del gasto con tope de 20.000 €, y llega al 30 % y 30.000 € en las zonas de necesidad preferente de rehabilitación como Parte Vieja, Altza, Egia, Intxaurrondo, Loiola o Martutene.
¿Cuánto cobra un instalador de ascensores?
En un presupuesto de comunidad la mano de obra casi nunca aparece como una tarifa por hora: va repartida dentro de las partidas de obra civil, montaje y puesta en servicio, y eso es lo correcto, porque lo que se contrata es un resultado y no un número de jornadas.
Lo que sí puedes exigir es que cada partida diga qué incluye y quién la ejecuta, sobre todo cuando la obra civil la subcontrata el instalador a una constructora local. En proyectos de valle con excavación de foso, esa subcontrata es donde más varía el precio de una oferta a otra.
Pregunta también por el equipo de mantenimiento: cuántos técnicos cubren tu zona y desde dónde salen cuando el ascensor se para un domingo.
¿Tu caso de la provincia de Gipuzkoa no encaja en ninguna?
Casi todas estas respuestas acaban igual: depende del portal, y sobre todo de lo que hay entre la acera y el arranque. Con los peldaños contados y el hueco medido se pueden pedir ofertas que hablen de tu edificio y no de un edificio medio.
Plantea tu caso con los datos del edificio
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